Anotaciones sobre literatura, narrativa y mecanismos del lenguaje. La pregunta es, ¿cómo hacemos para contar historias?
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Por norma general, desconfío de las narraciones en presente. César Aira, quien sin embargo también las usa, las acusa de reproducir un modo de consumo propio de las nuevas generaciones. Todo tiene que ser ahora, rápido, inmediato. Parcialmente estoy de acuerdo, pero no soy tan apocalíptico. Mi problema, con los usos “irresponsables” del presente, es que, partiendo de que todos los cuentos comienzan, al fin y al cabo, con una variación del “había una vez”, y de que todos los lectores tenemos, sin saberlo, esa fórmula como parámetro, pienso que cualquier desviación es un obstáculo y, como tal, debe estar justificado. La literatura complicada por hobby, sin compromiso con el texto, me parece aburrida. Entonces, por ejemplo, el presente es una transgresión necesaria cuando en el relato se confrontan dos tiempos. Un tiempo cero, presente, y un pasado. Hay una exigencia en las normas del propio texto que obligan, no al “autor”, sino al lenguaje, a usar el presente. Un caso que me parec...
Ante la duda, ¿cuál es el secreto atrás de ese truco llamado "inicio"? Hay una forma tradicional de empezar los cuentos: “había una vez”. A partir de ahí, se establecen dos normas básicas de cualquier narración: te voy a contar algo que pasó antes y que no nos pasó a ninguno de nosotros. Son unas normas que se trastocan todo el tiempo, por supuesto; casi diría que anticuadas, aunque nunca obsoletas. Por más tiempo que haya transcurrido, sigue siendo el esquema base para contar cosas, para presentar una historia. SEGUIR LEYENDO
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